Arte @stellastrzyzowska

Episodio 3: De la Construcción del ‘Yo’ a la sombra y Consciencia de Unidad – Con Xisco Caimari

Imagen: @stellastrzyzowska

En este episodio estuve charlando con Xisco Caimari sobre la Construcción del ‘Yo’, el paso por la sombra y la Consciencia de Unidad. Esta temática es tan interesante que no solo os la comparto en el episodio de ‘Verdad Mística Podcast’ sino también amplificando información en este artículo☺️.

Xisco está formado en numerosas disciplinas: quiromasaje, osteopatía, acupuntura…Nuestro invitado de este episodio se considera apasionado de la terapia Gestalt y se definiría a él mismo como acompañante emocional con una misión: inspirar en el arte de vivir.

La Consciencia de Unidad es reconocer que todos estamos unidos, que pertenecemos a un sistema mayor, que lo que veo, mis circunstancias o mis relaciones tienen que ver conmigo. Es decir, que todo está entrelazado, que lo que pienso o lo que veo tiene que ver conmigo.

Xisco Caimari

Sin embargo, como en toda polaridad, donde hay una consciencia de unidad está la consciencia de dualidad.

De acuerdo a la consciencia de dualidad, ‘lo que hablamos de los demás tiene que ver más con nosotros mismos que con los demás’. Lo interesante de esto es aprender a reconocernos como partes de un TODO.

Así cuenta Xisco: Lo que tú haces, lo que tú sientes, interactúa en los demás. Todo está ahí como una red, todos somos parte de esta red.

Venimos de la Consciencia de Unidad, pasamos por la consciencia de dualidad y nos volvemos a dirigir a la Consciencia de Unidad. Xisco Caimari nos explica esto a través de los ‘Estadíos del Desarrollo’ o procesos de individualización:

En la fase intrauterina (y hasta los 9 meses) vivimos en una ‘Consciencia de unidad’, en un estado superior. Similar a estar en el Edén de Adán y Eva donde lo tenías todo a cambio de nada (pertenecías a un sistema mayor).

-Fase infancia o niñez: vivimos a través del arquetipo madre (la mamá, arquetipo lunar en Astrología) que nos hace pertenecer y nos da seguridad, protección, contención.

-Acercamiento al arquetipo padre (arquetipo del Sol en Astrología) que se enfoca más al exterior, a conquistar objetivos, a la acción. Lo que se llama ‘ir a cazar al Mamut’.

Llegados aquí cuenta Xisco que hay una palabra que es la ambivalencia del arquetipo. Esto quiere decir que tan importante es tener referentes estables (papá y mamá) como separarnos de ellos. Por ello en la adolescencia llega la rebeldía, el rechazo, para poder individualizarse y determinar el ‘quién soy yo?’. Entonces el grupo, la manada, etc, comienza a ser lo más importante para el joven.

Entonces aparece el arquetipo Anima y Animus: la mujer que existe dentro de un hombre y el hombre que existe dentro de la mujer. De nuevo aquí observamos la unidad dentro de la dualidad.

Si seguimos avanzando llega la adultez temprana, sobre los 35-40, llega la crisis de la media edad. Entonces llega el momento en el que dices “debe existir algo más” algo más para dar un sentido a mi vida. Por ello, algunas personas llegadas a este punto sufren depresiones, se enfrentan a pérdidas y se cuestionan todo lo que han conseguido hasta ahora.

Esto porque una vez que has construido tu ‘Yo individualizado’ comienzas a mirar hacia adentro y sentir que hay algo más, que no estoy tan separado. Y llegados a este punto es cuando aparece LA SOMBRA.

¿Qué sería la sombra? La sombra es un nombre que dió Carl Gustav Jung y son aquellos aspectos que han quedado relegados en un rincón. La sombra es todo aquello que no nos permitimos y todo aquello que no reconocemos en nosotros mismos.

«La figura de la sombra personifica todo lo que el sujeto no reconoce y lo que, sin embargo, una y otra vez le fuerza, directa o indirectamente, así por ejemplo, rasgos de carácter de valor inferior y demás tendencias irreconciliables».

Carl G. Jung

Nuestro ‘Yo’ no es estático, deshacernos de estos roles que se nos han impuesto es parte de librarse de la sombra. De hecho, la PNL dice que tenemos todos los recursos, solo que algunos de ellos están dormidos. Podemos verlos en los demás, pero no reconocerlos en nosotros mismos. Esto es la sombra.

Y, ¿cómo se genera la sombra? Xisco cuenta que la sombra se genera en los primeros años de vida, a través de nuestro entorno familiar, en el colegio, mediante aquello que se nos permite o aquello que no se nos permite.

Existen conductas que se apremian (esto está bien) y conductas que se castigan o se rechazan (esto es la sombra). Por ejemplo: yo me permito ser responsable y no me permito ser irresponsable. Lo que no me permito es lo que me proyectan los demás.

Y, ¿dónde vemos la sombra? le pregunto a Xisco en esta charla. Él cuenta que la vemos en las creencias de la sociedad (“tienes que trabajar duro”, etc) en la pareja (representando aquella parte que rechazamos de nosotros mismos o que no nos permitimos vivir desde nuestro ‘yo’) y también en los acontecimientos que nos suceden, las experiencias o destino que nos llega.

Algo que añadir a mi charla con Xisco sería un fragmento encontrado en el libro de Richard Idemon “Astrología de las relaciones”. En este encontramos la pregunta: ¿cuál es la dinámica de la proyección? Y la siguiente respuesta:

Buscamos fuera de nosotros aquellos rasgos que por alguna razón no hemos integrado o aceptado en nosotros mismos. La proyección es un mecanismo de defensa. Aquello que proyectamos es lo que nos parece ‘irreconciliable’ para el ‘Yo’. Aquello que nuestro ego no quiere reconocer como parte suyo.

Sin embargo, CUIDADO:

¿Todo lo que veo en el otro es proyección? No. Debo añadir una reflexión que encontré en el episodio ‘Destimitificando la sombra y las proyecciones’ del Podcast ‘Astropsicológica‘. Dice así: Necesitamos tener el criterio para reconocer cuándo estoy diciéndole algo al otro porque me lo estoy diciendo a mí mismo y cuando realmente me estoy refiriendo al otro.

Para reconocer esto tenemos que fijarnos muy bien en cuando algo realmente nos “chirria”, nos molesta, no toleramos, o en definitiva NO NOS ES INDIFERENTE. Porque cuando existe indiferencia significa que algo no va contigo (no es tu sombra o proyección), pero cuando te remueve en gran medida algo dentro de ti, ya es proyección, tu sombra.

Por otra parte, cabe destacar que no siempre la sombra habla de rasgos negativos de nuestra personalidad que han sido rechazados. A menudo la sombra puede esconder nuestros talentos, dones y recursos no reconocidos.

Además, la sombra también puede hablar de un acontecimiento externo que vivimos, de la personalidad de nuestra madre, padre, hermano…Esto es: cualquier cosa que tú lleves dentro y que se ‘remueve’ ante tal situación externa.

Y esto sucede porque cualquier idea de separación o dualidad no es más que una ilusión, el velo a través del cual te miro a ti para conocerme a mí.

Solemos pensar que no podemos ser todo y realmente están todas las posibilidades. Tal y cual siempre comento en mis sesiones, no somos solo un signo, somos TODOS los signos. Tenemos diferentes personajes internos (subpersonalidades) y estos personajes necesitan cada uno su lugar. No hay que negar ninguna de nuestras partes. Somos TODO, pero no podemos ser todo a la vez.

Los seres humanos somos contradictorios. Tenemos una parte que quiere formar una familia, una parte que quiere viajar por el mundo en solitario, una parte que es mental, otra parte que es más sensitiva. Por esta razón buscamos a personas para que representen partes de nosotros mismos. Esto es precisamente lo que analizamos los astrólogos en una Sinastria (nuestros vínculos con otro, la proyección en las relaciones).

Y tú, ¿qué tanto de ti tienes identificado (luz)? y ¿qué parte de ti tienes proyectadas (sombra)?

Podríamos continuar. Pero prefiero invitarte a escuchar el episodio completo del Podcast. Y si desean contactar a Xisco Caimari, lo encuentran en @xisco_caimari84

¡Un abrazo y hasta el próximo episodio! 💛

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